Un desarrollo sano en los primeros cinco años de vida proporciona los cimientos esenciales para el éxito a largo plazo del niño. Las experiencias e interacciones durante este periodo crítico influyen directamente en el aprendizaje, la salud y el comportamiento de las personas durante el resto de sus vidas.
Los programas de cuidado infantil de alta calidad proporcionan entornos, experiencias y relaciones que promueven el aprendizaje y el desarrollo para garantizar que los niños tengan un buen comienzo. Quienes participan en programas de calidad para la primera infancia tienen más probabilidades de terminar la enseñanza secundaria, conseguir empleos bien remunerados, evitar el encarcelamiento y llevar una vida feliz y sana.